martes, 17 de febrero de 2009

Punta blanca

Luego de unos días en Montaña, Punta blanca me recibe.
Días tranquilos, un sol que arde y mucho té -me duele la garganta-.
La costa ecuatoriana me atrapa, hay otro aire.



2 comentarios:

Anónimo dijo...

que bueno viajar asi! señora usted no me conoce y yo no la conozco pero su blog me parece genial! haga algo con estos escritos, mucho talento...

salute

CC dijo...

Los viajes tienen esa cosa de alimentarte el alma y despejarte la cabeza. Diferentes aires, diferentes sensaciones.